«Por qué somos del Pingüino (también en Navidad)»
Un Pingüino en mi Ascensor – Blanca y negra Navidad – 2020
GRUPO: Un Pingüino en mi Ascensor
TÍTULO DEL ÁLBUM: Blanca y negra Navidad
AÑO: 2020

Por qué somos del Pingüino (también en Navidad)
Muchas familias empiezan la Nochebuena con villancicos de siempre, coros angelicales y un Belén muy serio. Y luego estamos los otros, los que hemos decidido que, si tiene que sonar algo mientras se seca el marisco y se calienta el pavo, será Blanca y negra Navidad de Un Pingüino en mi Ascensor.
La excusa perfecta la han puesto ellos mismos, después de años estrenando un villancico gamberro por Navidad en sus conciertos de Clamores y de Galileo, José Luis Moro y Mario Gil recogieron cuatro de esas joyas –Cérvido nasal (El Reno Rodolfito), Hare Christmas, Las Mismas (cada Navidad) y Operación Polvorón (Igual Que Mariah Carey)– en un EP que por fin ha subido a plataformas. Bendito streaming: ahora podemos hacer en casa lo que antes solo ocurría en aquellas noches madrileñas de aforo completo y sudor compartido.
Porque seamos sinceros, todos tenemos un cuñado intenso al que le emociona siempre el mismo villancico de siempre, cantado por el mismo crooner de siempre, versión anuncio de turrones. Y todos hemos sentido, en algún momento de la sobremesa, la necesidad de sabotear ese momento. Ahí entra en juego el Pingüino.
La escena se repite en muchas casas: alguien se acerca disimuladamente al altavoz bluetooth, otro pide “pon algo navideño” y, cuando todos esperan cascabeles y coros infantiles, empieza a sonar Cérvido nasal (El Reno Rodolfito). Los niños se miran, se ríen, los primos mayores levantan la ceja con aprobación y el cuñado desagradable tarda exactamente un minuto en preguntar: «¿Pero esto qué coño es?».
Pues esto, querido familiar incrédulo y desagradable, es nuestra manera de aderezar la Navidad, humor fino y melodías pegadizas.
Suena Hare Christmas, luego llega Las Mismas (cada Navidad), y, cuando ya han caído un par de brindis de más y alguien propone a gritos “¡pon algo de Mariah Carey!”, es el momento de rematar con Operación Polvorón (Igual Que Mariah Carey). Es la jugada maestra: aparentas cumplir el deseo del sector más mainstream de la familia… pero lo que suena es una mutación pingüinera que convierte el tópico en algo propio, gamberro, casi de resistencia doméstica. Autenticidad española.
Al final, terminamos cantando todos, incluso el cuñado gruñón, que no sabe muy bien qué está pasando pero reconoce un estribillo ganador cuando lo tiene delante. Entre broma y broma, el Pingüino funciona como pegamento generacional.
Porque ser del Pingüino va de eso, de elegir mirar la vida con una sonrisa, de reírse de los tópicos sin perderles el cariño, de saber que debajo de la coña hay un cuidado exquisito por las melodías y los arreglos. Detrás del chiste siempre hay canción. Y muy buena.
Mientras los escaparates repiten el mismo jingle y las playlists oficiales se llenan de nieves blancas, campanas y paz en la Tierra, algunos hemos decidido montar nuestra pequeña república vinylroutera y pingüinera en el salón.
Quizás dentro de unos años, cuando nuestros hijos o sobrinos monten sus propias cenas navideñas, añadan sin pensarlo Blanca y negra Navidad a su lista de reproducción, igual que hoy se pone un clásico de siempre. Y puede que entonces otro niño pregunte: “Papá, ¿por qué en esta casa suena un reno que se mete perico en vez del villancico de toda la vida?”.
La respuesta será sencilla, porque somos del Pingüino. También, y sobre todo, en Navidad.
PD: Los gerifaltes siempre agradecidos a estos dos genios geniales, José Luis y Mario.
