“El Corresponsal Espectador Anónimo”
Crónica del concierto presentación del disco tributo a David Summers
ARTISTA: Varios
UBICACIÓN: Sala MON
FECHA: 23 de enero de 2026

ESTA ES SU VIDA
En este país nuestro, por regla general, se suele esperar a que alguien “se mude al otro barrio” para brindarle todo tipo de loas y homenajes (lo hemos comprobadorecientemente). Para llevar la contraria, los chicos de Vinylroute llevan ya unos cuantos años – y unos cuantos discos – organizando tributos en vida, cuando de verdad, el homenajeado puede disfrutar, e incluso participar, de su propio homenaje, lo cual supone un disfrute extra tanto para el público como para el protagonista. Quiero poner en valor cómo Germán y Javier, Javier y Germán, un par de apasionados de la música, pero completamente ajenos al negocio, pusieron en marcha no solo el quilombo que supuso montar el concierto de la noche de autos, sino también grabar y editar un disco-tributo repleto de músicos de larga y reconocida trayectoria a uno de los referentes del pop español de los últimos cuarenta años.
Y así fue como la noche del viernes, parte de la aristocracia del pop español se dio cita en la sala Mon para rendir tributo a un músico, que, sin darse excesiva importancia, ha vendido varios millones de discos a ambos lados del Atlántico. Insisto en lo de varios millones, seguramente más de 20, porque así escrito parece que está al alcance de cualquiera, pero, teniendo en cuenta que forma parte de un grupo español de pop-rock que canta en español, tan solo Mecano puede decir que ha jugado en su liga.
Para empezar, confesaré que nunca fui muy fan de Hombres G, aunque por circunstancias que ahora no vienen al caso, seguí su trayectoria desde sus inicios; incluso he asistido (reconozco que siempre con invitación) a muchos de sus conciertos, desde sus primeros pasos en el mítico Rockola, hasta reventar pabellones y plazas de toros a finales de los 80. Y siempre me hacía la misma pregunta: ¿por qué estos tíos tan “normalitos” tienen tanto éxito? Han tenido que pasar varios lustros, pero al final lo he entendido. En la propia pregunta estaba la respuesta.
Desafiando a este frío y desapacible invierno madrileño, varios cientos de personas tuvimos la osadía de salir de casa y reventar el aforo de la sala Mon para asistir a un concierto lleno de sorpresas.
El comienzo ya puso el listón muy alto, pues nada menos que la formación titular – prácticamente al completo – de Los Secretos se personó en el escenario para acometer uno de los himnos intemporales del pop español, “Nada Más”, con las voces de su creador, José Mª Granados y el homenajeado David Summers…casi nada al aparato. De seguido, Granados abandona el escenario y Summers se convierte en el solista de Secretos para recrear una vigorosa “Ojos de Perdida”.
Para cerrar este set, con Los Secretos como banda base, el gallego Santi Santos de Los Limones, desconcertó un tanto al personal con “Nasau”, una elección (y una ejecución) digamos, poco “favorecedora”, en mi modesta opinión.
La fiesta no había hecho más que empezar, cuando los virtuosos Alarmantiks tomaron el relevo para ejecutar una versión muy cañera del primer pelotazo masivo que dieron los Hombres G, “Devuélveme A Mi Chica” (el “Sufre Mamón” de toda la vida) y quedarse como banda base para el siguiente tramo. Antes de que el siguiente invitado gallego incendiara el escenario, las chicas de Ecléctica hicieron “Si No Te Tengo A Ti”, con el refuerzo a la guitarra de Ramón Arroyo.
Acto seguido, el vigués Bernardo Vázquez se apropió del escenario para recordar a todos los presentes que “Aquí No Hay Playa” (¿y qué?), desatando la euforia de la concurrencia. Su particular maratón continuó con un tema que, como él mismo dijo, es toda una declaración de principios, “Voy A Pasármelo Bien” perteneciente al quinto álbum de los HG.
A estas alturas, la adrenalina de los asistentes ya estaba por las nubes; para que la fiesta no decayera, los chicos del Pingüino, con su habitual maña y gracia, no solo no se quedaron “Atrapados en el Ascensor”, si no que les dio tiempo a hacer una petición, y, dado los tiempos que corren, podría perfectamente considerarse delito: “Dejad Que Las Niñas Se Acerquen A Mí”.
Y llegó el momento de la comparecencia del tercer gallego ilustre de la noche, el señor Miguel Costas, formando una extraña pareja con la madrileña Nat Simons, para quien compartir escenario con leyendas del rock nacional es su día a día (ahí están sus discos en directo para comprobarlo; por cierto, ojito a su próximo trabajo, “Pregúntale a Sarah Connor”: desde ya os digo que tiene pinta de que va a ser uno de los discos del año). “Bailaré Sobre Tu Tumba” de los inmortales Siniestro Total, y la autobiográfica “El Ataque de las Chicas Cocodrilo”, incluida en el segundo Lp de HH G, fueron los temas elegidos por el dúo para cerrar este antepenúltimo tramo.
Si tras esta actuación se hubiera cerrado la velada, ya habría valido la pena, pero faltaban un par de bombas:
Bomba 1- La reunión en un escenario de la formación al completo de los que en su día calificaron, con razón, como “Los Ramones de Algete”; señoras y señores, con ustedes,Los Nikis. Acompañados por el protagonista de la noche, recrearon la irónica (y mal entendida en su momento por cierto “sector” del público) “El Imperio Contraataca”, para delite del personal, que apenas daba crédito a lo que estaban viendo y escuchando. Con la fundacional “Venezia”, convenientemente “ramonizada”, pusieron el broche de plata a la noche… y la sala patas arriba.
Bomba 2- Un homenaje a David Summers sin los que han sido y siguen siendo sus amigos y compañeros durante los últimos cuarenta años, no tendría sentido. Javier, Rafa y Dani (en esta ocasión Summers, el hijo de David, quien se ocupó de la segunda guitarra por la imposibilidad de Dani Mezquita de acudir a la llamada) comparecieron en el escenario junto a David para poner, ahora sí, el broche de oro a la velada: los temas elegidos fueron “Te Quiero”, para rebajar un poco las pulsaciones del personal que había quedado en shock, “Marta Tiene Un Marcapasos” en la versión que la banda hace en grandes recintos, alternando las estrofas modo karaoke a capela con lasestrofas con los instrumentos a toda pastilla, y como apoteosis final, “Devuélveme a mi Chica”, en su versión más canónica, con todos los invitados reunidos en el escenario.
En definitiva, casi hora y media de cañonazos, tanto del repertorio de Hombres G como del repertorio de los artistas invitados, que consiguieron que la premisa “voy a pasármelo bien”, que debe acompañar a toda persona que asista a un concierto, se quedara corta, muy corta.
Gracias a los gerifaltes de Vinylroute, por liaros la manta a la cabeza y meteros en estos fregados. Queremos más…
Luis Guilló
Corresponsal Espectador Anónimo… más de cuatro décadas viendo, escuchando y sobre todo, disfrutando de la música.
