«Muy Madrid, muy Tano»
Tano Mora – Aquí en Madrid – 2026
GRUPO: Tano Mora
TÍTULO DEL ÁLBUM: Aquí en Madrid
AÑO: 2026

Muy Madrid, muy Tano
Tano Mora acaba de sacar un EP muy Madrid. Muy de caminar la ciudad, de mirar escaparates con la cabeza en otro sitio, de noches largas, de bares que no cierran y de canciones que huelen a acera y a recuerdo. Y la que le da título al disco, “Aquí en Madrid”, estamos convencidos de que le gustará mucho a otro melómano y amante de la capital, Alfonso Ussia. Además, el asunto no se va a quedar en las plataformas, porque el próximo viernes 20, Tano presenta el EP en directo en la sala Aperitoche de Las Rozas, que es justo donde estas canciones tienen que acabar de explicarse del todo.
Aquí en Madrid, grabado y producido por Kike Hernández, suena a un músico que ha decidido volver sobre varias canciones importantes de su vida, darles la forma adecuada y grabarlas por fin como tocaba. No hay prisa, no hay postureo y no hay sensación de relleno. Hay canciones.
Los que conocemos a Tano sabemos que siempre ha tenido buenas canciones. Otra cosa es que luego los grupos, las distintas maneras de entender la música o simplemente el paso del tiempo hayan dejado algunas por el camino. Este disco tiene algo bonito por eso mismo. No parece una revancha contra el pasado sino una puesta al día. Un “esto estaba aquí, esto valía la pena y ahora por fin suena como yo quería”.
La canción que da título al EP, “Aquí en Madrid”, marca muy bien el espíritu del conjunto. Es un tema escrito hace unos quince años y, sin embargo, no suena viejo en absoluto. Sigue teniendo calle, emoción y esa imagen tan reconocible de las noches madrileñas cuando todavía te queda conversación, ganas de paseo y la sensación de que la ciudad no se apaga nunca. Tano la escribió pensando en todo eso, en esa historia con alguien que te ilusiona y en esa idea tan madrileña de que siempre habrá un bar abierto cuando haga falta. Además, el saxo de Dani Herrero, que anda girando con Loquillo, le sienta de maravilla y le da un vuelo muy especial.
Después llega “Rutina en la piel”, que tiene la particularidad de ser la única canción del disco que no compone Tano. Es de Kike Hernández (Estudios Find-us), productor del EP, y venía de una etapa anterior de su autor. Pero encaja muy bien en el repertorio. Tiene ese punto de rock and roll elegante que hace que entre sola y que no desentone nada con el resto. Al contrario, ayuda a reforzar la sensación de unidad del disco. No parece una cesión metida con calzador, sino una canción elegida porque de verdad pertenece a este mundo.
“Te vi” es otra de esas piezas que llevaban años esperando su momento. Tano la compuso con veinticinco o veintiséis años y se había quedado en tierra de nadie, como otras canciones que no llegaron a salir en su momento con Las Ardillas. Escuchada ahora, da la sensación de que estaba pidiendo esta segunda vida. Tiene algo muy suyo, muy directo, muy de canción que nace de una melodía clara y de una emoción reconocible. Y ahí se nota también su forma de componer, primero la música, luego la letra, dejando que una frase potente tire del resto.
La más reciente del lote es “Lo poco que me das”, aunque lo de reciente en Tano significa hace cuatro o cinco años. Se nota que pertenece a otro momento vital. Es una canción nacida de relaciones difíciles, de esas historias donde uno sigue insistiendo aunque sepa que algo no termina de funcionar. Y funciona muy bien dentro del EP porque evita que todo quede solo en recuperación de material antiguo. Aquí también hay presente, también hay una mirada nueva.
Y luego está “Tus lágrimas”, que para mucha gente ya era una de las canciones más queridas de su repertorio. No cuesta entender por qué. Es un tema muy bonito, con una sensibilidad muy clara y con esa influencia de Los Secretos que Tano nunca ha escondido. Pero no se queda en el guiño ni en la imitación. Hay una manera de contar la historia, esa pareja joven que al crecer empieza a toparse con la vida de verdad, que tiene mucha verdad y mucho poso. Es seguramente una de las canciones que mejor resumen la veta más pop y sentimental que siempre ha tenido dentro.
Una de las cosas que más apetece subrayar en este disco es precisamente eso. Tano es muy pop. Muchísimo. Y este EP lo deja claro. A veces, en otros proyectos, esa parte no se ha terminado de recoger del todo. Aquí sí. Aquí las canciones respiran mejor, encuentran su sitio y se presentan sin complejos. Hay rock and roll, claro, pero el corazón de todo esto está en la melodía, en el estribillo, en el gusto por la canción bien hecha. Y eso se agradece.
El trabajo de Kike Hernández en la producción y la grabación ayuda mucho a que todo esté en su sitio. También el hecho de que haya buenos músicos alrededor. Hay saxo, hay teclados y hay gente de mucho nivel empujando las canciones en la dirección correcta. Entre ellos, Pau Álvarez, teclista de Melendi, que suma categoría a un disco que no necesita presumir de nombres, pero que desde luego está bien arropado.
También tiene mucho encanto todo lo que rodea al EP. Las fotografías son de Elena Buceta y la edición e ilustración las firma Irene Mora, hija de Tano. Ese detalle le da al disco una cercanía especial, como si alrededor de estas canciones no solo hubiera músicos y estudio, sino también familia, tiempo y cuidado. Y la portada, con Tano caminando por Madrid, le va como un guante. No hay impostura, no hay pose rara. Solo una imagen sencilla que conecta muy bien con el tono del disco.
Aquí en Madrid dura diecisiete minutos y, cuando se acaba, deja ganas de volver a empezarlo. Eso ya dice bastante. Pero además deja otra sensación aún mejor. La de estar escuchando a un compositor que tenía cosas guardadas, que todavía tiene cosas que decir y que esta vez ha acertado de lleno con la forma de contarlas. Para los que conocemos a Tano y nos consideramos amigos, hay algo especialmente bonito en escuchar estas canciones así. Y para quien llegue ahora por primera vez, este EP es una muy buena puerta de entrada.
Y ahora queda el siguiente paso, que seguramente será el mejor. Ver cómo suenan el viernes 20 en la sala Aperitoche, con Tano defendiéndolas en directo, que es donde las canciones terminan de decir quiénes son de verdad.
Nos vemos el viernes en Aperitoche.

