VinylRoute

Música e historias de vinilos

«El corresponsal Indie»
Pixies – Wave of Mutilation – 2004

GRUPO: Pixies
TÍTULO DEL ÁLBUM: Wave of Mutilation: Best of Pixies
AÑO: 2004
FOTOGRAFÍA: Jason Love

El James Joyce de la esquela

Un despido de un trabajo puede traer cosas positivas. No, no me he comido a Paulo Coelho y he empezado a ver lo bueno de situaciones objetivamente penosas. Una vez me pasó.

Mis padres decidieron emanciparme muy joven. No sé si querían enseñarme a que me buscara la vida o, simplemente, prefirieron, llegado un caso extremo, la supervivencia del resto de sus hijos.

No me quedaba más remedio que tener trabajos de poca monta para poder financiar mis excesos juveniles. Durante el curso daba clases de matemáticas a estudiantes de EGB y BUP abiertamente enfrentados con Pitágoras. En las vacaciones de verano me buscaba empleos más exigentes y mejor remunerados, que iban desde preparar comidas para líneas aéreas, hasta estar en la salida del horno del pan Bimbo vigilando que todo estuviera en su sitio; generalmente, nada lo estaba.

El verano de mi primer año universitario encontré un trabajo que prometía mucho, estaba relacionado con dos de mis pasiones, la literatura y estar sentado.

Una agencia de publicidad me contrató para insertar esquelas en el ABC. El trabajo lo podía hacer un mono con conocimientos básicos de ortografía. Los interesados en publicar una esquela en el diario (generalmente familiares del finado) llamaban por teléfono, te decían el texto que querían insertar y el tamaño de la esquela; solo debía tomar nota y enviarlo al periódico antes de que cerrara la edición.

Era un trabajo sencillo y rutinario, así que, decidí darle una vuelta de tuerca. Tenía ante mí la oportunidad de escribir en la sección más leída de uno de los diarios más leídos de España y no la iba a desaprovechar.

Analicé el género, era evidente que estaba excesivamente encorsetado, todo el mundo seguía un esquema bastante cerrado y no había lugar para que la esquela sirviera como transmisor de los sentimientos reales de los que la publicaban. Había que empapar de emociones ese trozo de papel. Para ello, en lugar de dejar que la gente me dictara los textos, me ofrecí a redactarlos yo mismo, solamente necesitaba conversar un rato sobre el protagonista para tener material con el que construir mi obra. Parecía fácil, no lo fue.

A veces, la gente en situaciones de estrés se abre excesivamente con los desconocidos, eso, unido a mi absoluta falta de criterio, dieron lugar a alguna de las más “singulares” esquelas de la historia del periódico.

Una de las más recordadas era aquella que unos sobrinos dedicaban a su tía soltera. Era algo así como: Doña Francisca Riu Escalona, falleció en Madrid el día 23 de junio de 1991 habiendo recibido los Santos Sacramentos y no habiéndonos dado en vida ni una triste propina. Ahora va y se lo deja todo a las monjas. Sus sobrinos Francisco, María, Elvira, Martín y Alonso después de tantos años de soportarla estoicamente van a descansar más que ella. No nos esperen en el funeral.

Conforme se fueron publicando mis primeras esquelas hechas a medida se inundó la centralita de llamadas, me había convertido en otro artista incomprendido más.

La jefa de la agencia me llamó a su despacho, por su expresión debía pensar que era un idiota o un psicópata, creo que más bien esto último. Para ponerme de patitas en la calle balbuceó una excusa relativa a lo mal que se estaba muriendo la gente ese verano, acordó pagarme hasta fin de mes y me deseó la mejor de las suertes. Me fui de allí con la superioridad intelectual de un votante de izquierdas de la Comunidad de Madrid, los demás eran los que se equivocaban, estaban desperdiciando la oportunidad de hacer historia y traicionando a la literatura. Sentía que había sido llamado para renovar el género literario de la esquela como Joyce había hecho con la novela a principios del siglo XX y oscuras fuerzas mediáticas me lo habían impedido.

No conseguí que se reconocieran mis grandes méritos artísticos, pero quienes sí han recibido reconocimiento por su aportación a la escena alternativa son mis adorados Pixies.

Los Pixies son como dos caras de la misma moneda, por un lado, tienen canciones aceleradas estilo surf y, por otro, canciones más melódicas que en muchas ocasiones rompen en el estribillo usando la distorsión de las guitarras y la peculiar forma de cantar-gritar de Francis Black. Sus sellos más característicos son la particular forma de tocar la guitarra que tiene Joey Santiago y unas letras desquiciadas que tratan alguna de las obsesiones de Francis, los OVNIS, extraños rollos religiosos, el surrealismo o masacres.

En mi playlist vital no pueden faltar Monkey gone to heaven, Here comes your man, Debaser, Hey, Gauge away, Gigantic o Where is my mind, os invito a escucharlas y disfrutarlas.

Volviendo al principio, os decía que mi despido me trajo algo positivo. Ese verano, debido a mis vacaciones obligadas, hice un viaje iniciático con Mickey Mouse como acompañante. Casi mejor os lo cuento en la próxima entrega.

Gustavo Sánchez «El Indie»

5 thoughts on “«El corresponsal Indie»
Pixies – Wave of Mutilation – 2004

  1. Corresponsal Indie eres la puta caña ????. Iniciar las mañanas contigo es empezar el día a carcajadas. No conozco a Pixie, no me importa. Estoy deseando leer tu viaje iniciático con Mickey Mouse. Gracias a tí y a Vinylroute

  2. Desolada estoy…el mundo en general es cruel con los genios y compruebo que el de las esquelas entierra la verdad… qué asco de hipocresía…muy plástica la portada.

  3. Asomo la patita para decir que el corresponsal aereo y el corresponsal espía estuvimos en el último concierto que la banda dio por los madriles hace ya casi un par de añitos, cuando nadie se esperaba que para el año siguiente los conciertos iban a ser cosa de ciencia-ficción. Lo único malo de la velada fue que se estiraron tocando sin parar durante 2 horas y estar de pie todo ese tiempo es algo que mi cuerpo ya no lleva tan bien como antes XDD Bueno, eso y la penita que me da recordar que la anterior bajista, Kim Shattuck, la primera en susutituir a la insustituible Kim Deal, murió no hace mucho de ELA (ahora su banda The Muffs es un indispensable para alegrarme el día en el spoti)

  4. Me parto con el corresponsal de indie!! Buenísimo!!!
    Segura estoy que sí hubiese demandado al periódico donde ejercía su labor como ‘»esquelista», este tendría que haberle indemnizado como un despido improcedente.
    Y deseando estoy que nos cuente su aventura con el r. Mouse.
    En cuanto al vinilo poco digo porque poco seeeee

  5. «Corresponsal Indie» como siempre genial. Da gusto entrar en vinylroute y leer, una vez más, una crónica de vuestro corresponsal que siempre consigue hacerme reír y tener un ratito de lectura guay. Gracias ?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *