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Música e historias de vinilos

“Me enamoré de todas“
Bangles- Different light – 1986

GRUPO: Bangles
TÍTULO DEL ALBUM: Different light
AÑO: 1986

La más guapa (de cara) era Susanna Hoffs, la cantante principal, pero yo me enamoré de todas. Debbie Peterson a la batería –no hay nada más bonito que una mujer tocando la batería y ahí entran Sheila E., la de los Corrs y un largo etcétera-, Vicky Peterson a la guitarra y Michael Steele al bajo. Todas tenían algo. Y ¿qué tenían? Pues un pedazo de disco debajo del brazo: Different light.

Fue su segundo larga duración y aunque para los recopilatorios ochenteros ha quedado el Walk like an egyptian, que fue número uno en USA, el álbum tiene unas cuantas canciones, a nuestro parecer, muy superiores.

La primera, el primer single, fue un temazo firmado por Prince: Manic monday. El músico de Mineápolis oyó a la formación presentando su primer disco y decidió ofrecerles un tema de puro pop. La canción es muy, muy buena.

La segunda clara abría con otra gran composición, If she knew what she wants, y un par de temas después, nos encontrábamos con el September gurls, una versión más que digna de la canción de los Big star.

La carpeta del disco tira del encanto, indudable, del clásico “grupo de chicas”. Y ¿cómo lo hace? Pues con 16 fotos de la Bangles que se multiplica por dos en la contraportada. Un total de 32 imágenes de las que, curiosamente, no encontramos autoría.

Desde los años 50, pocos “grupos de chicas” (y no es ni machista ni despectivo) habían alcanzado un éxito similar al de las Bangles.

Yo siempre me las imaginé en un concierto en alguna playa angelina –el grupo se formó en L.A.- dándolo todo. Con el dulce encanto de Hoffs a la voz y a la guitarra rítmica y la paradójica contundencia instrumental de sus acompañantes, me veía en una playa californiana con un mini de cerveza en la mano y un mechero en la otra. Y es por ese mechero por el que la Bangles, creemos, murieron. Después del éxito de Different light, las Bangles, sus productores o managers, decidieron darle un toque demasiado meloso a la banda. Su siguiente disco, llegó también a lo más alto, pero ese Eternal flame (canción ideal para encender mechero, ahora móvil), las quemó. El tema era bonito, pero tan almibarado que esa contundencia de la que hemos hablado se diluía como el caramelo en un flan de huevo.

El grupo siguió en activo, pero no consiguieron volver a grabar un álbum como el que presentamos que, si no era redondo, contenía un buen puñado de temas destacables.

La guapa oficial (de cara) del grupo, Susanna Hoffs, lo siguió intentado en solitario, pero nunca pasó de los puestos medios de las listas de ventas. Una pena. Creemos que podían haber dado mucho más y fue precisamente el éxito de Walk like an egyptian el que las descolocó, el que las apartó de esa línea iniciada con el puro pop del tema del rey del funk y el rithman blues, de Prince. Manic monday, repetimos, es un tema de los que queda, de los que pasados treinta años, puedes seguir escuchando y disfrutando. Mientras que su segundo gran éxito, Eternal flame, ha quedado para ser reproducida por orquestas para bailar “agarrao”, lo que no está mal, pero, a nuestro entender, da un poco de pena.

3 thoughts on ““Me enamoré de todas“
Bangles- Different light – 1986

  1. Hay que hacer justicia con Bangles. Sigue habiendo quien solo las ve como un fenómeno pop pasajero cuando este disco es magnífico. Un dato muy interesante de un grupo son las versiones que hace y empezar con una de Alex Chilton es toda declaración de intenciones. Mucho después, con la llegada de Internet, supimos que habían grabado otra antes, de un grupo sesentero de Nueva Zelanda llamado The La De Das y descubrimos que molaban bastante. Así que sí, un respeto

    PD: hablando de versiones, Susanna Hoffs grabó 3 discos con Matthew Sweet maravillosos: Under the Covers vol 1, 2 y 3

    PD2: «no hay nada más bonito que una mujer tocando la batería» Moe Tucker

  2. Exactamente fue una pena que cambiarán la línea de su música.
    A mí me encantaban y me lo bailaba en cuanto sonaban sus temas.
    Estoy de acuerdo que lo de bailar «agarrao», no está mal.
    Pero en este caso hubiera sido más interesante haber seguido haciéndolo con otro tipo de artistas.
    Cronista enamoradizo, enhorabuena!!

  3. Yo a este cronista más que enamoradizo le tildaria de auténtico experto en música.
    Casi me arriesgaría a predecir su edad, pero no voy a ser tan atrevida, sobre todo porque los amantes de la música, no tienen edad.
    En mi casa lo normal era, desayunar con los típicos casette, que escuchábamos una y otra vez, por cierto de música diversa, rancheras, flamenquito, ese Bambino que tantos recuerdos me llevan a un pasado de alegría y proyectos, no siempre con final feliz, pero no por eso….ya daría todo por volver a ellos, me encanta esos años ochenta en que se gozaba de música tan dispar, pero que alentaban tanto los corazones. Bravo por el cronista del disco.

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