VinylRoute

Música e historias de vinilos

«El corresponsal Indie»
Manu Chao – Próxima estación Esperanza – 2001

GRUPO: Manu Chao
TÍTULO DEL ÁLBUM: Próxima estación Esperanza
AÑO: 2001

Próxima Estación: Esperanza

Este es mi primera colaboración formando parte de la plantilla de VinylRoute. A algunos los dioses nos maldicen consiguiendo lo que perseguimos con ahínco, porque no es vinilo todo lo que reluce.

Una mañana recibí una llamada de otro nuevo becario de recursos humanos, me pedía que me acercara por las oficinas. Yo pensaba que lo que había detrás de la llamada era un nuevo encargo imposible o, en el peor de los casos, la cancelación de mi contrato de colaboración (nunca firmado) como consecuencia de mis abiertas desavenencias con los gerifaltes, especialmente el de batín de seda. Sin duda, el precio a pagar por mi “indiependencia”. Hacía poco que, tras su breve experiencia en televisión, habían vuelto a brillar las reseñas de “reparadora” y “en ruta” con gran éxito de crítica y público; la nueva corresponsal rockera se había incorporado al equipo ocupando parte de mi universo musical, se rumoreaba que el corresponsal flamenco estaba al caer. Las perspectivas no eran halagüeñas.

Sentado en el Metro mis colaboraciones iban pasado como en filminas por mi mente, estaba sufriendo una experiencia cercana a la muerte, pero laboral. Ahí estaban Battiato, Los Planetas, la reunión con Norman Foster, la tristeza de Radiohead, mi colega Jesús volvía a putearme con el saco de Mickey Mouse, la entrevista, los conciertos, las ballenas…

Llorando a moco tendido escuché por megafonía: “Próxima estación: Esperanza”.

¡Joder!, me había pasado ocho paradas mientras me cocía en mi propio caldo de tristeza.

Por fin llegué a las oficinas, esquivé la vigilancia gracias a que los Reyes Magos me han traído un uniforme completo de Amazon con pantalón, polo y gorra. Después de mi experiencia en Fabrik necesitaba algo que franqueara todas las puertas y mi experiencia me decía que si vas vestido de repartidor llegas hasta el último rincón del mundo. Para el año que viene me he pedido la furgoneta, que tiene la ventaja de que la puedes aparcar donde te sale del nabo.

Alcancé el ascensor a la vez que dos de los empleados de RRHH, no me reconocieron y siguieron con su conversación. Puse la oreja por si me servía algo de lo que decían.

La corresponsal rockera había sido detenida en el aeropuerto de Estambul intentando exportar sustancias prohibidas y le esperaba una larga beca del Ministerio del Interior turco.

Al corresponsal flamenco en realidad le gustaba el trash-metal, se hacía llamar corresponsal flamenco porque veía los conciertos apoyándose solo en una pierna.

La corresponsal reparadora, como en la canción de Perales, había cogido sus cosas y se había ido a navegar con el velero que se había comprado con los ingresos de sus últimas colaboraciones.

Raphael, después de ver la pasión del corresponsal en ruta, había decidido adoptarle y regalarle un Renault Fuego. En agradecimiento, Javillac había comenzado a escribir una Raphaelepedia y había dejado el puesto en VinylRoute.

La situación era desesperada, era necesario incorporar a la plantilla a algún colaborador con contrato para poder optar a los fondos europeos de recuperación y resiliencia.

Con esa información dándome vueltas en la cabeza fui hacia el despacho de Bruno. Había una oportunidad de ser un verdadero vinylrouter y tenía que aprovecharla. La secretaria de Bruno me reconoció al llegar y me desvió hacia una sala de reuniones aneja, abrí la puerta y allí estaban Norberto, Bruno, el gerifalte del batín de seda (vestido como para correr la San Silvestre) y el gerifalte de Murcia’s World.

Comenzaron a hablar ayudados de un powerpoint, yo que soy un poco disperso no sabía si mirar a mis interlocutores o a la pantalla; reconozco que no pille todo. El resumen de lo que pillé es el siguiente: creen que nuestra relación ha empezado y se ha desarrollado con mal pie, les gustaría, sin embargo, poner el marcador a cero, tienen intención de darme una oportunidad para ganarme su confianza, me ofrecen un contrato por tres meses como redactor de VinylRoute con un periodo de prueba de seis meses. Evidentemente, siendo ellos generosos, esperan que yo lo sea por mi parte. Para ellos es muy importante la alineación de los objetivos personales y empresariales, el “wellbeing” de empleados, accionistas y directivos, la identificación con la empresa y eso significa estar dispuesto a renunciar a parte de mi vida personal en pro de los objetivos de la organización.

Para conseguir todo esto ponen herramientas para apoyar mi progreso, van a hacer uso del mentoring, el coaching, el mindfulness y el ¿aquagym?

Los miro como si me hablaran en esperanto, pero asiento con la cabeza, estoy consiguiendo lo que llevaba todo este tiempo buscando. Tantas colaboraciones, el estriptis emocional de la entrevista, los días encerrado con las ballenas, habían tenido justo premio.

Pregunté por mi salario, muy serio el gerifalte del batín me dijo que ellos dan mucha importancia al salario emocional que el otro salario la gente se lo gasta y no les luce. Se levanta y se dirige hacia mí, me dice: “Ven que te damos un anticipo”, me levanto y me da un abrazo, se pone de puntillas e intenta besarme, le hago la cobra.

El disco de hoy es, como no podía ser otro: “Próxima Estación Esperanza” de Manu Chao. He visto a Manu un par de veces. Una primera con Mano Negra en un concierto improvisado por las calles de Madrid que ya os contaré. La segunda vez fue ya en solitario, aunque iba acompañado de invitados (entre otros Fermín Muguruza) en el marco del Festival Cultura Inquieta de Getafe.

El concierto fue muy divertido, Manu llevaba una banda muy competente y fue desgranando sus éxitos y los de los invitados con la gente bailando y pasándoselo en grande. Según avanzaba el concierto se fue formando una nube que cubría como una boina la plaza de toros de Getafe, en la que se mezclaban el polvo del albero sin regar con el humo de miles de cigarrillos aromáticos. Las transaminasas se me debieron poner por las nubes y eso que los cigarros artesanales no los trabajé ni a nivel usuario.

En próximas colaboraciones os contaré mis nuevos objetivos, mi uniforme, el ambiente de trabajo y chismes de oficina. Ya soy de la plantilla.

Gustavo Sánchez «El Indie»

6 thoughts on “«El corresponsal Indie»
Manu Chao – Próxima estación Esperanza – 2001

  1. Jajajaja jajajaja, por Dios, que dolor de tripa de la risa. Enhorabuena por pertenecer a la plantilla, ya era hora, hoy comienzo la semana con carcajadas por todo lo alto. Había alguien a mi lado mientras leía y su comentario ha sido: mírala, se mea de risa ella sola, pero no era sola, era contigo, con tu crónica. Eres la caña, ya no tengo adjetivos. Gracias VinylRoute por hacerle de la plantilla, a ver si la próxima crónica, aparque donde aparque y disfrazado de lo que quiera, sale pronto. GRACIAS

  2. Estimado corresponsal indie:
    Próximamente contactará contigo nuestro sastre personal para tomarte las medidas para el batín. En este caso, por ahora, será de guatiné.
    Dúchate y prepara ropa interior limpia. Si carecieras de ella, te haremos llegar una muda.

    1. Pipi, yo me esperaría a que sacara su primer single. Lo mismo su estilo es más DJ Paquirrín que David Bowie. Por otra parte, está tardando más que los Stone Roses en sacar el segundo disco. No me gustaría verte sin referentes.

  3. Indie, paciencia que ya te digo que en breve acabas siendo el dueño del chiringo.
    Y vive Dios, que ya podrás humillar al del batín de seda, quedándote más agusto que un arbusto.
    Que preciosidad de rimaaa
    Indie lo tienes hecho!!!!!!

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