VinylRoute

Música e historias de vinilos

«El corresponsal Indie»
Oasis – (What’s the Story) Morning Glory? – 1995

GRUPO: Oasis
TÍTULO DEL ÁLBUM: (What’s the Story) Morning Glory?
AÑO: 1995

Hijos de la Gran Bretaña (y II)

El mayordomo que me ha abierto la puerta me pregunta si quiero tomar algo, le pido un café porque sigo un poco somnoliento, me trae un carajillo y como no avisa, pensando que es un café solo, me lo tomo de un trago. La cafeína mezclada con el alcohol me hace efecto rebote y le pido un vodka naranja con unas magdalenas, que tengo gusa.

Boris me pide que vayamos a un sitio más tranquilo para hablar de nuestra futura colaboración. La mezcla del nivel de alcohol en sangre de emisor y receptor y mi sordera para el inglés me hacen soltar mi primer “¿Sorry?” Boris decide que, a partir de ese momento todos bebamos un chupito cada vez que se pronuncie esa palabra. Incrédulo, respondo con otro “¿Sorry?”; primera ronda de chupitos.

Me llevan hasta una habitación con una gran mesa oval en el centro, sobre ellas varias parejas practican lo que Chiquito denominaba “la caidita de Roma” ajenas a nuestra presencia. Esto cada vez se parece más a una película de Calígula que a una reunión con un primer ministro.

Me hace un pequeño bosquejo de la situación, los músicos están descontentos con la exigencia de visados por parte de la UE y quiere tener un gesto con ellos. En la zona de las parejas alguien intenta usar el agujero equivocado, se oye una queja airada y a continuación varios “sorrys”; triple ronda de chupitos.

Han pensado en nosotros porque el mercado hispano es muy grande y creen que nuestro posicionamiento es el óptimo. Entra el mayordomo, se disculpa por interrumpir nuestra conversación (otro chupito), dice algo al oído de Boris y veo como a éste se le ilumina la cara.

Si cerramos un acuerdo hay preparada una sorpresa final. Comenzamos una durísima negociación, cada vez entiendo menos lo que dice y las rondas de chupitos se suceden.

Le comento que los gerifaltes son españoles, muy españoles y mucho españoles, especialmente en lo de la música. Dentro de la música británica, al gerifalte del batín de seda le pueden gustar Pretenders, Tom Jones y Rod Stewart y el que no viste de seda siente pasión por la versión en inglés de Macarena.

Me pregunta cuál es nuestro precio, le digo que diga una cifra y que sea lo más alta posible. Coge un papel y escribe un uno seguido de siete ceros y el símbolo de la libra. Me tiro un farol, me descojono en su cara y le digo si ha pensado que somos unos aficionados. Para coger temple me pido otro vodka naranja y esta vez pido unas aceitunas. Boris me mira, sopesa cuál es la cifra a la que tiene que llegar. Añade un cero más a la cifra que había apuntado en el papel. Me río otra vez, pero de los nervios. Lo interpreta como un nuevo desplante y me dice que esta vez me va a hacer una oferta irrechazable.

Le miro a los ojos, empiezo a bizquear debido a las rondas de chupitos, me devuelve una mirada fría y calculadora, es un político de época, va a devolver al Reino Unido la gloria y el brillo de la época victoriana, también bizquea un poco cuando intenta devolverme la mirada.

Se pone en pie tambaleante y comienza un pequeño discurso: “Sé cuáles son vuestros anhelos más profundos. Más allá de los likes, de los millones de seguidores, de la fama, de los ingresos multimillonarios, de los miles de grouppies deseando satisfacer vuestros más bajos instintos. Os conozco porque mis sueños están hechos de la misma materia que los vuestros”.

Calla durante unos segundos que se hacen eternos.

“Os ofrezco Gibraltar”. “¿Sorry?”, respondo. Ronda de chupitos.

Nos abrazamos mientras cantamos “Asturias beloved Fatherland”.

Después del momento borrachera me comenta que tiene una sorpresa. Han conseguido reunir a los hermanos Gallagher peleados desde 2009. Tenemos que comenzar nuestra colaboración anunciando a todo el mundo hispano que Oasis vuelve a los escenarios y prepara nuevo disco. Van a hacer un miniconcierto como los de VinylRoute en la sala llena de humo. Tocarán completo su álbum “(What’s the story?) Morning Glory” en la sala llena de humo.

Mientras Boris y yo estábamos negociando han estado probando sonido, cuando entramos de nuevo, ellos están preparados y la gente espera impaciente este momento histórico.

Histórico no solo por la reunión de los hermanos que se profesan un odio africano, sino porque “(What’s the story?) Morning Glory” es uno de los mejores discos de los últimos treinta años.

Ahí están Roll with it, Morning Glory, Champagne Supernova, Wonderwall o Don’t Look Back in Anger, que en su momento hicieron que muchos pensáramos que los Beatles tenían legítimos sucesores.

Arrancan el concierto con “Don’t Look Back in Anger”, parece un guiño para dejar correr las cosas en la tensa relación personal que mantienen los hermanos.

Suenan como si su último concierto hubiera sido hace un par de días, todo va como la seda. De repente a Liam se le escapa un pequeño gallito, Noel refunfuña al micrófono, Liam deja de cantar, Noel le dice que qué coño hace, Liam le espeta que es un sucio hijo de puta y amenaza con darle un puñetazo, Noel se descuelga  guitarra (Una Epiphone decorada con la Union Jack) la coge por el mástil y la blande frente a Liam, subo al escenario para tranquilizar los ánimos justo en el momento en que Liam lanza una patada a su hermano (que me da en los huevos) y Noel responde con un guitarrazo (que me da en toda la cabeza). Mi mente se va a fundido a negro.

Despierto después de una terrible pesadilla, ha sido tan real que me duele la cabeza, debo haberme dormido encima de un playmobil de mi hija, noto un pinchazo en la parte izquierda del pecho. Aún debe ser de noche, no hay luz en la habitación. Me incorporo y busco mis gafas, estoy un poco desorientado no las encuentro. Se enciende una luz y entra Boris semidesnudo acompañado de un grupo de hombres y mujeres de igual guisa, me miro en el pecho y veo que me han colgado con un imperdible de la tetilla izquierda la Orden del Imperio Británico.

Boris me dice: “Tengo dos noticias una buena y otra mala ¿Cuál prefieres primero?”.

“La mala”, le digo.

“Voy a dimitir y no va a ser posible que nuestro acuerdo siga adelante”.

“¿Y la buena?”

“Quiero incorporarme a VinylRoute”, dice sonriente.

6 thoughts on “«El corresponsal Indie»
Oasis – (What’s the Story) Morning Glory? – 1995

  1. Buenísima crónica la de hoy, me he partido de la risa, ya estaba esperando la continuación desde que leí la primera parte y no me ha defraudado en absoluto, es más, ha superado a la primera.
    Oasis me retrotrae a mis años de universidad y a las fiestas y salidas nocturnas… qué maravilla de tiempos!!

  2. Jajajaja al final primicia. Lo siento por tu tetilla , por tus huevos y por tu cabeza, pero eres la leche. Los Gallagher irreconciliables y tu en medio a poner paz. Dios te asista. Gracias Indie

  3. Indie que buena la segunda parte de tu crónica, vive Dios!!
    Me he desmelenado y al intentar empatizar contigo he acabado más desorientada que tú. Ya te lo cuento!!!
    Oasis forma parte de nuestras vidas. Banda irrepetible!!
    Indie te espero en breve que leerte es genial!!

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