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Música e historias de vinilos

“Capitán Haddock”
The Cult – Love – 1985

GRUPO: The Cult
TÍTULO DEL ÁLBUM: Love
AÑO: 1985

El Z era un bar de porreros. Era un garito obscuro, pintado de negro y con iluminación mínima en barra para ver las bebidas y poco más. Probablemente estaría sucio. El mobiliario eran bancos pegados a la pared donde los asiduos amontonaban sus abrigos. Porque el Z era un bar de invierno, un refugio sombrío para noches frías de noviembre. Puede que hubiera un futbolín en una esquina, no lo recuerdo bien. Lo que si recuerdo es la doble puerta y que al entrar penetrabas en un mundo diferente de los bares de la zona, sumergiéndote en una nube de humo tan denso que se podía cortar con tijeras.

Y es que el Z estaba rodeado de “bares de viejos” donde beber mientras tomabas un bocadillo, jugar al bingo o al petaco, y donde se mezclaban chavales bajándose jarras de brebajes imposibles con parroquianos viendo de reojo el Osasuna-Real Sociedad que emitía la televisión autonómica.

Más allá había bares pijos donde grupos de adolescentes bailoteaban y cantaban a coro las canciones de moda del momento. Y abajo otros bares con menos pretensiones a los que íbamos a escuchar mejor música y encontrar a gente que más o menos conocíamos. Incluso quedaba el resto setentero de una bolera semi-escondida subiendo unas escaleras, llena de maquinitas y chucherías, para aquellos que todavía no habían soltado del todo la liana de la infancia.

El Z era diferente. Tenía su público especial que aparcaba la Yamy negra trucada fuera y se metía a fumar en la humareda donde probablemente habría algún trapicheo relativamente inofensivo. Y es que el Z no dejaba de ser un sitio de reunión de chavales un poco más malotes coqueteando con el lado obscuro gracias a una gerencia (si se puede llamar así a llevar un garito como el Z) permisiva.

No íbamos asiduamente al Z. Pero tengo la impresión de que siempre que entrábamos ponían la misma música. The Cult. Me veo empujando la puerta, adaptando la mirada a la penumbra y escuchando el zumbido inicial y la maravillosa intro de guitarra de She sells sanctuary. ¡Estáis entrando en el santuario! Como si dieran al play de esa canción al vernos aparecer. O mejor, como si pusieran la aguja en el vinilo en ese surco (que por algo estamos en Vinylroute coño).

Entonces no conocía a The Cult. Ni siquiera les conozco bien ahora. Lo curioso es que las canciones que recuerdo allí eran de unos cuantos años antes. De hecho, She sells sanctuary y Rain son del disco Love de 1985 y nosotros íbamos en los early 1990s. En esa época era música de bar que podía gustarte sin más y a la que no prestabas excesiva atención, a pesar del volumen que lo cubría todo. Por suerte no existían los móviles que te desvelaban las canciones y preguntar al DJ-camarero, con su pose altanera de estar de vuelta de todo, ni se te pasaba por la cabeza.

Y es que, pensándolo bien, The Cult era la música adecuada para un sitio como el Z con su dosis de rock duro guitarrero y salvaje, y de sonido gótico tan obscuro como el garito, inspirado en ocultos ritos tribales indios (a su vez, copiado de Jim Morrison) y filosofías egipcias y orientales. No hay más que ver la portada del disco.

The Cult se me debió de quedar grabado en algún lugar del cerebro. Y años después, curiosamente, pasó a ser para mí de música de bar a música de coche. Tenía el CD siempre en el autoradio y lo ponía a tope en bucle. Algún psicólogo podría hacer una interpretación sobre el paso del tiempo y buscar algún paralelismo entre las visitas al Z y mi banda sonora cuando me desplazaba. A mi simplemente me gustaba mucho, y me sigue gustando, la energía de The Cult, sus guitarras y la interpretación de Ian Astbury.

Hoy en día ya no quedan Zs. Primero porque no se puede fumar en los bares ni siquiera tabaco. Segundo porque los consumidores ya no demandan Zs y los bares de ahora son mucho más diáfanos y seguramente también más higiénicos y asépticos. Del negro al blanco.

Por cierto, el Z es ahora una oficina y al lado tiene un hotel con nombre y aspecto de boutique hotel de quiero y no puedo. El signo de los tiempos.

Muchas gracias a mi amigo M por compartir reflexiones sobre los Zs de aquel mundo y aquella época que he intentado reflejar en la crónica.

3 thoughts on ““Capitán Haddock”
The Cult – Love – 1985

  1. Preciosa la crónica. La gente se me va a echar encima, pero ya nada es igual, ni siquiera las oficinas, sin ese humo que se podía cortar en cualquier lugar al que fueras. No conozco a The Cult, pero si me has llevado a tiempos remotos.

  2. Qué buena crónica, Capitán. Me veo en esa época con un pelo que ya no tengo y entrando en el Z sabiendo que casi ninguno de tus colegas estarían en esa pared..pero que molaba sentirte malote por un rato.
    Y esa bolera, anda que no habremos dejado móndelas de 25 pesetas ahí..

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