“El Corresponsal Espectador Anónimo”
The Calling – Camino Palmero -2001
GRUPO: The Calling
TÍTULO DEL ALBUM: Camino Palmero
AÑO: 2001

ONE-HIT WONDER
Echo de menos las tiendas de discos. Ya sé que aún subsisten algunas, pero, la mayoría, se han convertido en lugares de culto, orientadas a coleccionistas y curiosos. Yo me refiero a las grandes, en las que podías pasar horas husmeando novedades y, como en mi caso, ofertas irresistibles.
Especialmente añoro el megastore de las cuatro letras de la calle Preciados que ahora se ha convertido prácticamente en un bazar de electrónica (de diseño, por supuesto) y de funkos de diversos tamaños. Recuerdo cuando toda su superficie estaba dedicada a tres de mis aficiones más satisfactorias: música, cine y literatura.
Ahí me podía pasar las tardes muertas curioseando deuvedés, cedés y libros de todo tipo. Precisamente, una de esas tardes, varios años atrás, mientras andaba revoloteando por la sección de discos, por la megafonía se escuchaba una canción que me sonaba muchísimo, aunque no sabía de qué. Pregunté a uno de los dependientes quienes eran, y al minuto apareció con un cd de una banda americana que no conocía en absoluto, The Calling. La canción en concreto era “Wherever You Will Go”, y claro que me era familiar, pues está incluida, como mínimo, en la BSO de dos de esas películas que las cadenas de tv generalistas programan sistemáticamente: “El Bar Coyote” y “Love Actually”.
Ni que decir tiene que me llevé el disco para mi casa. Lo desprecinté, lo coloqué en el lector de mi minicadena y me dispuse a disfrutar de un discazo.
Los dos primeros temas me dejaron un tanto frío, pero en el tercer corte ya aparecía el pelotazo de “Wherever…”. Seguí escuchando el disco, esperando el resto de temazos que sin duda escondían este cd… Llegué hasta el final, y se me quedó el morro un pelín torcido. Por supuesto, volví a ponerlo desde el principio, y esta vez le dediqué el 100% de mi atención. Nuevamente, el tercer corte me volvió a parecer un pedazo de canción, y, nuevamente, el resto de los temas me parecieron ciertamente vulgares.
Como soy de dar segundas, terceras y cuartas oportunidades, a fuerza de escucharlo de vez en cuando, reconozco que le cogí el punto. No os voy a vender la burra de que es un disco imprescindible, pero no está mal para escucharlo tranquilamente sentado en casa con una cervecita (o lo que sea), o llevarlo puesto en el coche mientras conduces. “Final Answer”, “We´re Forgiven” o “Things Don´t Always Turn” son temas más que aceptables, mezcla de grunge y de rock americano de toda la vida, y con la voz rasgada de Alex Band quedan bastante bien.
En cuanto al grupo, tras este “Camino Palmero”, que la crítica ninguneó en su momento, solo editaron en 2004 un segundo disco, titulado “Two” (originales sí que eran), pero esta vez la flauta no volvió a sonar, y solo un año después desaparecieron del mapa sin que nadie les echara de menos.
En la historia de la música hay muchos más ejemplos de artistas one-hit wonder (en nuestro país somos especialistas, sobre todo entre los cantantes melódicos). Los hay de varios tipos: los que tienen éxito y deciden desaparecer voluntariamente; otros, por desgracia, ven interrumpida su carrera por accidentes irreparables, y, los más insistentes, los que lo siguen intentando, repitiéndose hasta la saciedad.
Desde el punto de vista comercial, en estos tiempos que corren, teniendo como tenemos fácil acceso a plataformas de reproducción de música (como la del punto verde y las tres rayas) es más difícil equivocarse y acabar comprando un disco solo por una canción. Quizá sea esa también una de las razones por las que prácticamente ya no se venden discos. Mantener el nivel en 10 o 12 temas no es nada fácil, y tampoco es que los precios inviten al derroche.
Pero, por mucha plataforma gratuita y accesible que exista, para algunos, quitarle el celofán a un disco nuevo y deseado, ya sea vinilo o cedé, sigue siendo un placer. Y de calidad de escucha ni hablamos…
Luis Guilló es el Corresponsal Espectador Anónimo… más de cuatro décadas viendo, escuchando y sobre todo, disfrutando de la música.
