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Música e historias de vinilos

«Entrevistamos a Vicente Esplugues, “padre” del metal»
Zarpa – Herederos De Un Imperio – 2010

GRUPO: Zarpa
TÍTULO DEL ALBUM: Herederos De Un Imperio
AÑO: 2010

Heavy antes que sacerdote y gran comunicador. Vicente Esplugues, oficia con talento, gracia y pasión en la Parroquia Nuestra Señora de las Américas, en Madrid. Es profesor de predicación pastoral, ha escrito varios libros y es amante de los vinilos.

Natural de…
Valencia

¿Edad?
50 años

¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con la música?
Me acuerdo que en televisión en Aplauso salen Barón rojo tocando con las botas sucias… 1981 o 1982. Y yo flipo con la energía que tiene eso y automáticamente me hago fan del heavy metal –que me enteré que se llamaba así-, del rock duro, que luego ha sido la banda sonora de toda mi vida.

¿El hard rock es lo mismo que el rock duro?
Ahí entraríamos un poquito en el tema de los talibanes y musicólogos. Para mí, el metal sí que se diferencia del rock and roll. El rock and roll sería toda la música popular fusión del soul y el blues negro protesta y del rockabilly blanco estadounidense. Se fusiona un sonido más rápido, más repetitivo, con la canción protesta y ahí nace la sagrada fusión con los Black Sabbath de 1969. Y, para mi el heavy empieza con Black Sasbath. Deep Purple, Led Zeppelin, Jimmy Hendrix serían los antecedentes, pero la primera banda de metal es Black Sabbath.

Empiezas directamente con el heavy ¿no pasas por otros estilos de música?
Bueno, pasé por la música heredada de mis hermanos. Soy el más pequeño de seis hermanos que escuchaban música comunista: Quilapajún, Víctor Jara, Raimon, Luis Llach… toda esa canción social yo me la he comido desde muy “cani”. Luego, yo que sé, lo que salía en las radiofórmula, pero no me hacía vibrar. Mi opción de gastarme pasta en música, fue el metal.

¿Eres un sacerdote heavy o un heavy sacerdote?
Cronológicamente, un heavy al que luego el Señor llamó. O sea que le he invertido mucho más tiempo al metal y a la cultura del heavy que a la teología. Ese ADN del metal lo voy a llevar siempre. Y, aparte, mi religión no es que condene este gusto cultural sino que lo aprueba y lo entiende. De hecho, he hecho un trabajo de licenciatura en Teología que se llama Luz y tinieblas, bendecid al Señor que el diálogo entre Evangelio y heavy metal; hay muchos puntos de convergencia.

Dale una vuelta…
Por ejemplo, en el libro del Éxodo dice: “Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, he oído los gritos de su clamor”. Pues yo lo que defiendo es que hay mucho grito en el metal, gutural, antropológico. O la letra de “los barones”: “Este mundo es un campo de concentración, pero piensa que es posible la evasión”. Pues eso lo leo mucho con anuncios de Jesús en el Evangelio: He venido a liberar a los presos de sus prisiones, he venido a dar vida a los muertos, he venido a dar vista a los ciegos. O sea, que hay algo en el mensaje de Jesús que a mi me resuena mucho en el metal.

Pero también a veces puede resultar un poco contradictorio. Me viene a la cabeza la película de Álex de la Iglesia “El Día de la Bestia”… y los satánicos.
Claro, el heavy metal no le canta al parque, a las doce del mediodía, a la niña de las  trenzas rubias columpiándose en un columpio. Le canta al lado oscuro de la vida. Pero como Goya tiene las pinturas negras que pinta a Saturno devorando a su hijo. O sea, ¿hay una imagen más heavy que esa?

Lo que quiero decir es que se le puede cantar a todo, a que Marta tiene un marcapasos, se le puede cantar a una sala de autopsias en un hospital psiquiátrico, madhouse, la pesadilla. El heavy tiene todos los registros. Hay bandas de white metal, sobre todo en el mundo evangélico, que cantan sólo letras bíblicas, como Striper o Narnia. Y luego están los noruegos que le pegan fuego a las iglesias de los protestantes… como ocurre con la sociedad. O sea, que el problema no estaría en la distorsión, ni en el doble bombo, ni en la voz gutural. Está en lo que cada artista quiera expresar.

Tocas la guitarra eléctrica ¿no?
Tengo una Les Paul con mis pedales, mi ampli y miro vídeos en YouTube de técnicas de hacer ruidillos, pero no toco en una banda ni nada parecido. Flipo cuando toco, porque toco con cascos y me mola hacer cositas, las pentatónicas, pero no me considero guitarrista. Soy un pringao.

¿Has terminado la tesis?
La tesina la terminé y eso me sirve de trampolín para hacer el doctorado. Y ahora estoy embebido en eso. El la Ponti de Salamanca estoy haciendo un doctorado en teología pastoral, que es una propuesta renovadora en la predicación. Para mí es muy importante comunicar y comunicar una palabra que sane y que renueve, que restaure a mucha humanidad muy rota. Entonces yo me he especializado en cómo capacitar a la gente que quiera a poder hablar de una forma más creíble y más entendible en la cultura actual.

Doy fe de que eres un comunicador nato. ¿Es un don o es algo que se aprende?
Yo creo que hay algo de don y algo de morro, de libertad interior, de no cortarte ni con un cristal. O sea, si has estado en alguna intervención mía, yo noto que el que está apasionado apasiona. Y a mí el Evangelio me apasiona igual que el heavy. Yo no puedo hablarte de música de forma neutral porque es que lo vibro. Y me pasa igual con el evangelio. Para mí la religión no son conceptos teóricos que hay que aprender. No es el catecismo, no son los mandamientos… la religión es Jesús, alguien vivo, resucitado, que habla al hombre y a la mujer de hoy con el deseo de que lleguemos a la plenitud. O sea, para mí, si me preguntas ¿para qué te sirve la fe? A mí la palabra que me viene es  plenitud, para que mis capacidades humanas se puedan desplegar en la mejor versión.

Has hablado de Barón Rojo, pero ¿hay más grupos españoles que te molen, que te gusten?
Hombre, sí.

A ver, a mí lo que me gusta del heavy español, o del metal español son las  letras. Inglés no piloto mucho, pero me suena a mí que muchas letras de metal son como fofillas ¿no? Los Mötley Crüe, los  Twisted Sister, toda esa época del glam, el Jump de Van Halen, me suena como un poco cantinfleo. En cambio, aquí, en España veo que desde los Leño -que no es  heavy- a Extremo duro, Barón Rojo, Ángeles del infierno o los Barricada… Hay una evolución que devino en el llamado rock radical vasco (monstruo con el sentido de plena admiración? donde hay más elementos del punk que del power metal alemán. Pero la contundencia de las letras, sí que sigue la tradición del heavy de los 80. Es así. A los Leño le sigue Extremo. A Extremo, Barricada. A Barricada le sigue marea. Existe como un tronco genealógico -no son heavys de estética, no van con sus mallitas ni con chupas- y la contundencia de sus directos era tan brutal que conseguía hacerme vibrar más que los Sangre azul.

A mi el rollito tipo pelo cardado de los Europe, no me mola, sabes. No soy un talibán, pero era muy estético, muy marcando ciruelos.

Hablando de Extremoduro. Sacó un disco que levantó algunas ampollas en los sectores más conservadores o radicales del cantolicismo…

Yo, minoría absoluta. El Robe estaba vestido de Jesucristo con dos pistolas. A ver, se ofende el que quiera ofenderse. Para mí Jesús no es una imagen de madera, de ébano, de oro o de escayola. Para mí es un hombre que ha vivido. Yo escucho de extremo “ama, ama y ensancha el alma”. Y me parece que ahí hay más evangelio que en muchísimas encíclicas de los Papas.

Al que le gusta un tipo de música ¿le puede gustar también un grupo pop o punk… o solo le gusta el heavy?
Depende de los paladares. Quiero decir, el que es un borracho ¿diferencia un Ribera de un Rioja? Pues no, va a saco y  le das un Don Simón y se lo bebe. Al que le gusta la buena música, que es melómano, no se cierra en gustos ni en estilos y flipa con lo que flipa. Creo que trasciendo la etiqueta heavy que aunque es la que más me gusta, con la que más conecto, pero no dejo de reconocer el valor de muchas otras músicas.

Si te digo que me digas un grupo pop…
A mí ahora  me mola más el hip hop. O sea, el rap. Estoy escuchando mucho, me fascinan, Los chicos del maíz, que es un grupo de rap combativo, muy cañero pero muy culto, con muchas referencias a series, a pelis, a libros. O sea, yo escucho una canción y me abren una biblioteca de cosas que quiero leer. Luego me mola mucho música la valenciana, como por ejemplo Zoo. No sé si os suena. Es una fusión entre rap, mestizaje, música electrónica. Me mola Celtas Cortos que para nada  es metal. Y algunos temas de La habitación roja.

El directo de orquesta Riccardo Muti, dice. “Las notas no son otra cosa que la expresión concreta de los sentimientos y del alma humana. Porque detrás de la música habita el infinito. Es decir, Dios” ¿Qué opinas de esto?
Yo vi el video y lo flipé. Lo flipé y lo usé para para una homilía. Yo estoy de acuerdo.

O sea, tú mira cómo pinta el barroco católico el cielo: a todos los ángeles con instrumentos musicales. Los salmos dicen cítara y arpa, bendecid al Señor, laúdes y trompetas bendecid al Señor. O sea, la música está muy presente en lo bíblico. Los de walls of Gérico los tumbaron con trompetazos, los ángeles. Pero es que la música es un lenguaje que conecta con lo más profundo. Yo he llorado en un concierto de cómo me está llegando. a todo. Habeas corpus, de Vallecas, tiene temazos que uso para orar, tronco. O sea, si te pregunto y me pregunto si existe el cielo y si existe el infierno, y si es posible que estemos en los dos casi al mismo tiempo.
Todo cuestión de oído, si tú vas a un festi a ponerte piojo, a pillar y te da igual quien toque, es una forma de ir al festi. A mí me mola ir donde se oiga bien, donde no me tiren las birras; estoy escuchando música que me habla. También será la edad. Si tuviera 16, pues estaría como un loco tirándome por ahí en la tienda de campaña, fumigado, pero tengo 50 y ya  he vivido esa etapa y ahora estoy más en la de saborear.

Me mola mucho la palabra sabiduría que nosotros la vinculamos por Occidente como al cerebro. Pero sabiduría viene de saboreo, también del saber, saborear… Escuchar un temita con cascos de los Paradise Lost, una banda británica que hace gothic metal lentito, ambiental, atmosférico. Esto es brutal. Esto es el cielo.

¿Por qué has elegido este vinilo, esta portada?
Por cariño, amor, respeto y admiración. Para mi Zarpa son la banda española más minusvalorada, más en el anonimato y la injusticia histórica más grande que se ha cometido. Para mí, este grupo, más allá de la amistad personal con ellos, me parece que tiene una técnica musical y unos registros brutales. Caminaban por el wild side of the life, pero no tuvieron suerte, no eran de Madrid y tenían un manager muy bueno y se les mata en un accidente de coche. Fueron los teloneros de Barón Rojo cuando grabó en el Palacio de los deportes. Estuvieron las dos noches de teloneros, pero sin prueba de sonido y con un poco de mangarrufa para que no les comieran el terreno a “los barones”, con un trato un poco vejatorio… Son los perdedores y el Evangelio es de los perdedores, como Jesucristo. Entonces he elegido esta banda porque me mola. Es la reedición de Herederos del tiempo, que salió hace 25 años.

¿Y por qué vinilo?
Pues por la providencia y por el barrio. Dije un día “Joe, tengo vinilos pero no plato”, y aquí, como la peña tiene pasta, pues vino uno y me dijo tengo uno que me sobra. Pues es un Tecnichs de puta madre, muy bueno. Justo tenía un ampli y luego dos bafles Sony. ¡Eso suena! ¡Cuando la aguja coge…! Hoy me he puesto The wall, de los Pink Floid, y ni mp3, ni spoty… mi vinilaco es magia. Tampoco tengo muchos, porque ya me pilló la época de los Cds y de esos sí que tengo dos mil o tres mil. Vinilos tengo menos.

5 thoughts on “«Entrevistamos a Vicente Esplugues, “padre” del metal»
Zarpa – Herederos De Un Imperio – 2010

  1. Me ha parecido una entrevista fantástica. Que gusto escuchar a Vincente Esplugues. Un hombre culto, con un sentido del humor que te flipas, simpático, un comunicador increíble … Mi enhorabuena por esta pedazo de entrevista

  2. Como mola el «heavycura». Si hubiera más como este habría más gente en las iglesias. Enhorabuena por la entrevista a entrevistadores y entrevistado.

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