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Música e historias de vinilos

La corresponsal “Ojos de gata”
Los Ronaldos – Los Ronaldos – 1987

TÍTULO DEL ÁLBUM: Los Ronaldos
GRUPO: Los Ronaldos
AÑO: 1987
FOTOGRAFÍA PORTADA: Jesús Alcaraz

Un profesor, de matemáticas para más señas, me dijo en octavo de básica que no sabía «nadar y guardar la ropa». Hacer las dos cosas me parecía imposible desde mi mente de 13 años… Tardé en reponerme, porque no entendía lo que se esperaba de mí, y a partir de entonces intenté ser multitarea. Por si las moscas.

En esas estaba cuando en segundo de BUP, mi profesor de informática, en lugar de llamarme la atención por enredar en clase, se acercó y me dijo muy serio  «aprendiz de todo, maestro de nada». Coño, me estáis dando la adolescencia…, o voy a todo, o me centro en una cosa. 

Cada cual que saque sus propias conclusiones, pero ¿por qué siempre tenemos que estar obligados a elegir? Nos enseñan desde pequeños a renunciar a la libertad a cambio de seguridad, y encima hay que especializarse en una sola cosa y no picar un poco de todo. Nunca se me dio bien elegir. 

Con la música me pasa lo mismo. Quizá por eso, Los Ronaldos me atraparon nada más aparecer con sus «cerezas». Aquello era demasiado punkie para ser rock y demasiado rock para ser pop. Nada de elegir. Me vine arriba y el día del concierto, quizás inconscientemente en honor a mi profe del colegio, me llevé el libro de matemáticas de COU para estudiar a la vuelta en el metro (había examen al día siguiente y lo llevaba con pinzas). Sentada en el suelo del vagón, a la 1 de la mañana, con las piernas cruzadas y el libro abierto sobre ellas, sobre excitada por lo bestia del concierto que acababa de disfrutar, entendí de golpe lo de la ropa (tarde). Cerré el libro lentamente y lo metí en el bolso resignada, mientras pensaba, «hagas lo que hagas, ponte bragas, con que era eso…» 

Todo este rollo, para llegar a una de las portadas más sosas de la historia, la del primer disco que fue mío y no heredado, el primero de Los Ronaldos. Tengo que reconocer que al principio me decepcionó un poco tanta simpleza para ser mi primer disco. En blanco y negro, con el nombre del grupo en letras rojas, y esos caretos, madre. La pose es como cuando vas a hacer una foto de grupo y no esperas a que se coloque la peña, zas, la tiras. Simple, desganado, pasota a más no poder. Sólo desde ahí se puede entender esa portada, era la tarjeta de presentación de un grupo descarado que quería aparentar que no les importaba nada. 

Y dentro, aquellas letras sin trampa ni cartón, simples y contundentes también hasta decir basta, lo que es, es. Ya en concierto, a Los Ronaldos se les agradecía la simpleza y rotundidad de las letras, el sonido en directo era tan bestia y lleno de energía que era imposible no ponerse a dar saltos como descosidos, y no necesitabas nada más. 

Hablando de letras, siempre me ha gustado darle vueltas a todas las canciones buscándoles un significado oculto, aunque tengo que admitir que las de este disco en concreto no tienen dobleces posibles. Intento imaginar las vivencias que inspiran a los letristas para hacer tal o cual canción, y al final me río muchas veces yo sola con los dobles sentidos que les saco (por supuesto todo relacionado con el sexo y las drogas, que si no, no tiene gracia), lo bien que se lo deben de pasar viendo a los fans coreando sus temas mientras tocan y piensan «ni te imaginas…». Lo sé, estoy fatal, es la primera vez que confieso esto, pero la culpa de todo es, una vez más, de la educación. 

Un buen amigo mío dice que poco se habla de alguna de esas letras de Los Ronaldos, un tanto desafortunadas desde la mirada de hoy, sin embargo, el Si, si, si del grupo es uno de sus mejores temas, y el que no lo haya cantado a voz en grito que dé un paso al frente. Ahora es momento de rasgarnos las vestiduras (ojo, que no es literal sino figurado) 

En fin, pequeñas licencias rebeldes. Sid vicious se orinaba sobre el público en los conciertos de Sex Pistols, eso sí que era asqueroso, ¿había necesidad?. Aquí todavía estábamos empezando a expresarnos en libertad y supongo que es perdonable. Años después, somos conscientes de que tenemos que cuidar un poco más el lenguaje, pero a veces pienso si no estaremos volviendo atrás en el tiempo en algunas cosas y nos estaremos pasando de frenada, esto ya si eso, para otro foro…

Mila García Roldán

4 thoughts on “La corresponsal “Ojos de gata”
Los Ronaldos – Los Ronaldos – 1987

  1. Muy bien la crónica no solo sobre los Ronaldos que también sino en lo que básicamente es la vida y lo que se espera de nosotros. Y estoy de acuerdo contigo, aunque sea para otro foro, en lo de volver atrás en el tiempo y pasarnos de frenada. Hay que ser más libres con todo lo que esa palabra conlleva. Olé por el artículo en general.

  2. Buena crónica y buenas reflexiones…una canción no es un desafío a la inteligencia ni a nuestra capacidad para discernir…a veces es sólo una canción.Como dice Carmen «ni tanto ni tan calvo»…pido disculpas si hiero alguna sensibilidad aunque sé que no tenéis un pelo de tonto

  3. Si, la crónica junto con sus reflexiones muy interesante.
    Los Ronaldos me encantan y «no puedo vivir sin ellos.. No hay manera»
    Enhorabuena a ojos de gata, y estoy de acuerdo…, por que siempre tenemos que elegir? déjennos quedarnos con más de una opción. Digo yo!!!!

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